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Jugar con Fuego (v.1)


En el corazón de todo invierno anida una primavera

Al fin esta estación sin nombre está dejando su gustito a soledad.
Ya ni siquiera reconozco los trapos entre los que te escondes
No tengo idea de las nuevas líneas que te adornan el cuerpo
y que van oscureciéndolo todo, como en las canciones.
Muy lentamente hasta el cielo se vuelve gris
todo está al revés, veo tus actos a través de un espejo.
                Tomas mi mano y vamonos
Pero eres tú, soy adicto a tus desastres.
Todo sobre ti no es más que una sombra, un fantasma en el fondo de mi cabeza.
Anoche lo supe, vi tu rostro como cuando estabas vivo
                y te pedí que me mintieras con cariño.

Soy otra persona.
Mi herida sanará.
La muerte es temporal
                (risa) se parece tanto a ti.
Los números primos son egoístas y no se repiten.
Aquél que conocí se inmoló en una plaza
dándome la espalda
con un discurso políticamente correcto,
muy conveniente pero nada convincente
y en sus brazos un itinerario que seguir al pie de la letra.

                Al final de todas las cosas será verdad que en esa lista
no soy más que un punto el cual tachar,
al que con una pluma colosal dibujarle una línea encima.
                Al final de todas las cosas sé que esto es un acto cruel,
pero no es culpa de ninguna de nosotros dos
Somos un cigarro listo para el cenicero
No olvides que son los puentes que yo incendio los que te iluminan el camino.

Cuando el sol está bajando del cielo yo siempre me levanto
Al final de todas las cosas aún quedan empresas por emprender
aún me quedan muchos puentes por incendiar.

Jesús Americano



Encontré al Jesús americano.
Lo tengo en mi poder, lo tengo secuestrado.
Estaba paseando por las calles del puerto y me lo topé
Pidiendo monedas para ir al estadio

Tengo al Jesús americano.
Bajaba desde un bar hacía el plan en medianoche.
Estaba preparando la previa para el carrete del fin de semana
Le dije que era martes, que se fuera para su casa.

Tengo al Jesús americano
Anda en Skate los días sábados
y los miércoles después de clases.
Tiró un hellflip el viernes santo
Se rió de la ironía con desgano.

Tengo al Jesús americano.
Huele bien y anda despeinado
Como un hippie que cuidadosamente detesta la moda
de a poco, con ternura.
Pero irremediablemente él se vuelve tendencia
Y tiende al suicidio
pero un suicidio cool
como una piscina llena de formaldehido
para que lo recuerden
bello
eternamente bello.

Somos el Jesús americano
Eres tú, soy yo.
Somos todos y ninguno.
Niños símbolos de la lucha de clases.
Estandartes del libre mercado.

Tengo al Jesús americano
me invitó a una peña
me compró un helado
quería hablarme de dios
lo patié por ahueonao.

Fiera de equis (bis)

Colores disonantes y remeras recortadas.
A veces pareces niña y a veces pareces vieja
aunque si entrecierro los ojos puedo ver la madera
de la que en verdad estas hecha.

Vapor de agua recalentada.
Hasta las piernas me arden al rodar tus instantáneas.
Aspirar y exhalar, inhalar y volar,
sin calzones te olfateo,
  sin razones,
    sin deseos.

Mientras tú me argumentas filtros
para no estar a la moda,
yo me escondo en tus archivos
y secuestro tus sentimientos.
Y aunque con tu permiso
me encuentre en este cuarto oscuro,
yo guardo todas las llaves
y tú todos los escudos.

Aparentas seguridad,
hueles a calor de una mañana devorada.
Dibujas con las uñas,
muerdes con todo el cuerpo. 

Y aún cuando sé
con suficiente certeza
que toda esta charada
solo existe en mi cabeza,
no puedo evitar preguntarme
si cuando al fin por tu piel pase mi lengua
será verdad o no
que lo único que sienta
no será más que electricidad
  desnuda,
    desierta.

De verte

Tengo miedo de verte
  ganas de verte
    humor de verte.

Tengo tristeza de verte
  pasión de verte
    congoja de verte.

Tengo ansia de verte
  amor de verte
    razón de verte.

Hace frío antes de verte
  tibio al verte
    templado después.

Dolor sin verte.
  Aprehensión, excitación, fuego.

Pero
  tendré
    corazón
      de verte?

Pero eso está bien

El mundo vibra a una frecuencia,
mientras yo lo percibo en una distinta.
Pero eso está bien.

Este tiempo me pertenece, es mío y de nadie más.
Por encima de él camino a mi ritmo.
Si quiero arrastro los pasos
o echo a correr con una piedra en las manos
Pero eso está bien.

Con mis zapatos llenos de hollín bailaré
formando siluetas de mujeres sobre él
dibujaré en el tiempo círculos pausados,
cuadros que tiendan a la eternidad.
Tal como lo hago en mi piel, son símbolos
que sólo tienen sentido
para mí.
Pero eso está bien.

Este espacio también es mío,
mío y de nadie más.
No es una cuestión de ego
hace un par de inviernos dejó de serlo.
Es mío el frío, las hojas que se caen de los arboles
los colores de tonalidad pastel.
El chapotear sobre los charcos de lluvia
el quizás querer y quizás poder.
Pero eso está bien.

Y es que me lo he ganado.
He aprendido a fin de cuentas.
que las calles vacías no tienen que ser un jaula,
pues las luces de aquí afuera,
y aunque yo no lo sabía,
ellas también bailan.

Así que me detendré por un segundo.
y gritaré fuerte para que las luces me miren.

Y sonreiré
con los ojos
con la boca.
Sonreiré.
Y ellas me verán.

Pero no importa.
Porque eso está bien.

1er Paso

Para ser alguien
que no bebe
ni fuma
(y se pavonea de ello
de cuando en vez)

Podría sorprender a algunos
lo adicto
que puedo llegar a ser.

Punto Final

Dueles como un punto final
luego de un verso sin terminar.

Pero incluso a los finales abruptos
uno se puede acostumbrar.

He.

Me he entrenado años.
He leído, he mirado, he peleado.
Me he detenido en el silencio a escuchar su magnitud.
El no saber es complicado. Aprender a no saber más aún.
Es frío y poco reconfortante. Es callado, no hace ruido.

En el silencio me he quedado, y he aprendido con temor, que es oscuro e infinito.
Pero sin embargo, he aprendido a convivir con esto.
He aprendido a convivir con mi enorme ignorancia.
Con mi eterna ignorancia.

Pero hoy no tengo idea quién eres.
Y eso me deslumbra.

3.14

Muérdete la lengua, lo prometiste.
Es mejor no responder si no tienes algo inteligente que decir.
Te regalaría mis ojos pero más palabras no.
Más palabras no?

Extranjero


Abro los ojos.
Cierro la pantalla sin cuidado y tengo la esperanza que el ruido sordo silencie mis pensamientos.

Me siento disperso, como mantequilla esparcida sobre demasiado pan.
Como si mis piernas estuvieran un par de kilómetros sobre mis pies.
Así que abrazo mis rodillas en un intento inverosímil de reconocer el terreno, de sentirme de nuevo parte de estas sabanas que saben a sal.

Pero no resulta, mi cabeza me derrota.
Me dispone a oler la esencia de otros.
A sentirlos aquí antes que yo.

Este lugar ya no es nuestro.
Tu sudor ya no me pertenece.
Tus ojos, de un momento a otro, han perdido su profundidad.

Esta noche lo ha revuelto todo.
Soy un extranjero en tu cama.