Rodrigo Fresán contaba que John Cheever proponía un ejercicio en sus
talleres de escritura: el intentar redactar una carta de amor en medio
de una habitación en llamas.
Allende lo hizo.
Su discurso final es una
carta de amor escrita en una habitación en llamas.
En un palacio en
llamas.
En un país en llamas.
Repost: Usos y Desusos
La palabra como arma de guerrilla,
como impulso primordial del cambio fundacional.
La palabra como bomba de racimo que cae entre las tropas y despierta sus cabezas.
Como golpe más que como advertencia.
Como tortura más que redención.
La
palabra como una polea, que levante el peso de los poderosos
y los deje
caer donde más les duela.
Como una honda que me haga más David y menos
Goliat.
Como una porra que quiebra piernas y rompe ilusiones.
Como si fuera un desenlace,
como si fuera un alumbramiento.
Como una primigenia llama de comunicación,
y, a la vez,
como una estocada asesina de falsas intenciones.
La palabra como una efímera pero definitiva victoria intelectual.
O como un error que podría romperte el corazón.
Como una caricia que enamora hasta al más materialista.
Como un casquete que incluso después de utilizado, se puede volver a disparar.
La palabra como fuego.
Como verbo y no como simple sustantivo.
Como acción que merece reacción
La palabra en Claroscuros.
La palabra Agridulce.
Como si fuera a nacer pero quisiera matar.
Así como, incluso sin proponérmelo,
aspiro utilizarla.
- a veces - horrible humanidad (Citas Quebradas N° 3)
Yo pienso que si uno pudiera llegar
al fondo de sí mismo, pero
sin autocompasión, sin
falsa solidaridad,
es posible que se encuentre
con el fondo de casi todos
los seres humanos.
Los hombres y las mujeres no somos
mucho más que distintas
metáforas
de lo mismo,
y que de tanto en tanto,
entre eso surgen
monstruos,
tipos asesinos
monstruosos,
pero que son parte de esta
—a veces—
horrible humanidad.
Raúl Zurita
Cuando grande quiero ser un poeta joven
Cuando grande quiero ser un poeta joven.
Quiero tener estilo, y ponerme ropa entretenida.
Quiero organizar hartas lecturas y enviar cadenas de mails con flyers llamativos.
Quiero editar mis revistas, editar mis libros, editar los libros de
mis amigos y los libros de los amigos de mis amigos, que deben ser todos
super buenos.
Quiero estudiar un doctorado, para decir que no soy un poeta académico.
Quiero ser marginal, para que me inviten a congresos de poetas
marginales donde pueda conocer a otros poetas marginales, y viajar en
avión.
Quiero hablar de lo difícil que es ser joven, y más encima un poeta joven, y más aún un poeta joven en Chile.
Ustedes no son capaces de imaginárselo.
Citas Quebradas: N°2
“Quienquiera
que ponga
su mano
sobre mí
para gobernarme
es un usurpador
y tirano
y lo declaro
mi enemigo.”
Citas quebradas: N°1
Las obras
de arte
son siempre el producto
de haber estado
en peligro,
de ir
verdaderamente
hasta el final.
