Reunión

Pero que amarga, que desesperada tarea la de ser un músico de hombres, por encima del barro y la metralla y el desaliento urdir ese canto que creiamos imposible, el canto que trabará amistad con las copas de los árboles, con la tierra devuelta a sus hijos.

Cortázar en Todos los fuegos el fuego

17

Vivo la vida a vuelo de pájaro. Miro a los demás desde mi saludable altura y no bajo si no es para comer, joder o dormir. Si se pudiera, también lo haría en las alturas.

Que les queda a los jóvenes?

¿Qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de paciencia y asco?
¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
también les queda no decir amén
no dejar que les maten el amor
recuperar el habla y la utopía
ser jóvenes sin prisa y con memoria
situarse en una historia que es la suya
no convertirse en viejos prematuros

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de rutina y ruina?
¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
les queda respirar / abrir los ojos
descubrir las raíces del horror
inventar paz así sea a ponchazos
entenderse con la naturaleza
y con la lluvia y los relámpagos
y con el sentimiento y con la muerte
esa loca de atar y desatar

¿qué les queda por probar a los jóvenes
en este mundo de consumo y humo?
¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
también les queda discutir con dios
tanto si existe como si no existe
tender manos que ayudan / abrir puertas
entre el corazón propio y el ajeno /
sobre todo les queda hacer futuro
a pesar de los ruines del pasado
y los sabios granujas del presente.

Mario Benedetti

Sin título 17.10.10

Me harté de mi ego.
Me cansó, no hace nada bueno de mí.
Así que le engañe para subir junto a él y lo empuje desde si mismo.
Será una gran caída, pensé.
Pero el muy hijo de puta cayó de pie, se dió la vuelta, y aún a mi altura, me sacó la lengua.

Sin título 06.10.10

Asombroso.
Había olvidado esta sensación.
De estar completo.
De poder con todo.
De ser perfecto.

Llueve

Llueve.
Las gotas caen y el “clap-clap” afuera de la ventana suena tanto en la capital como en el puerto.
Recordándome que mis dos mundos hace no mucho tiempo eran sólo uno.
Pero esa vez estaban unidos por algo mucho más real que este aguacero tardío.
Algo que ya no está, se esconde, se escapa y me niega la tranquilidad de a poco todos los días.
Me niega.
Esa unión es casi solo recuerdos.
Llueve.
Me tranquiliza. Sana mi insomnio.
Hace que todas las canciones suenen mejor.
Pero ya no está.
Ella es igual de intermitente que la lluvia en este año de sequía.

Sin título 28.09.10

Tal y como dice el refrán.
Nunca te irás a la cama sin saber algo nuevo:
Hoy aprendí que para encontrar algo, hay que dejar de buscarlo...